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martes, 6 de enero de 2009

siendo vividos por la vida...

vuelvo con los pasos vírgenes: es lo que la tierra le hace a los humanos cuando viven unos días frente al mar: les devora un trozo de soberbia. los hace transparentes, casi humildes. y ellos, los humanos, resplandecen bajo el agua. vivir. ser vividos por la vida. vividos por la vida. sin escapatoria. no somos nada sin este corazón que late entre nuestra piel. entre nuestra carne sagrada. y deseo arrodillar mi espíritu ante lo inmenso que me ha traído a este presente. a la novedad de la virginidad a cuestas, cada día. quiero agradecer. arrodillar mi ropaje con humildad ante los seres que me han mirado, escuchado y enseñado. arrodillar mi mirada, agrandar mi gesto dulce, apartar mi gesto amargo y agradecer. agradecer con la boca llena de esperanza en estos que estamos siendo. estos poquitos que estamos siendo, y creciendo, y que latimos bajo tierra. bajo cielo. que latimos.
el amor atrae al amor: llegué a cabo polonio a descansar, desenredar mis hilos, desestresar, desnudar me. llegué con 9 días en blanco. para usar en sol y estrellas, en cosmos y amigos. en mar y mar y mar. la tierra me habló con la arena, me habló con las nubes, me habló con la voz de mis amigos que cantaron. y algún deseo apresuró la llegada de la uníón de la familia. la segunda parte del librovida de alejandro corchs. y quiero agradecer esta vida que me invade y que vuelve magia mi mirada sobre el mundo. y quiero agradecer la vida que me inunda con sabiduría silente, que calla mis temblores de humana. mis temores mayores. mis pasos en falso. mis pasos violados por otros que dijeron escuela.
pero vuelvo a cantar, vuelvo a sentir con claridad los pasos bajo tierra. los que me guían, los que me llaman, los que me educan con voz de viento, los que me calman en el corazón de la sombra, los que me dicen con ojos de árbol: confía en el sendero de la vida. confía en tu corazón de maga. confía en las manos que se abren, en los ojos que quieren entrar, en el calor humano. el fuego que nos salvará.

jueves, 25 de diciembre de 2008

me llama otra vez...

aveces me pierdo. aveces inevitablemente el camino se bifurca en tres senderos, que se bifurcan en tres senderos que se bifurcan. y aveces me pierdo. entonces paro. me agarro a una rama. hundo mi cabeza en el agua. en una lluvia. en un día blanco de cegueras. y escucho. aveces me escucho. entonces comprendo que no fui tan lejos. que todos los caminos están en mi para ser recorridos. que no me perdí. que ese era el camino correcto. el error es uno de mis grandes maestros. y agradezco. todos los senderos se bifurcan para enseñarme que no hay caminos. que no hay caminos incorrectos. que todo yace en mi. que todo casi está despierto en mí. que los otros son mis ramas. que los otros son mis días blancos de ceguera. y que aveces nos perdemos. para entender que no nos equivocamos. que teníamos que recorrer esa liviandad del aire. ese espejismo de alma.

sábado, 27 de septiembre de 2008

el arte de despertar

si como dice cortázar “ la gran función de la literatura es tender puentes de complicidad”, la poesía tiene el deber y el placer de tomarte de la mano mientras cruzás. la poesía son los paisajes interiores, los paisajes invisibles. la conexión con dios. escribir un poema es comprender algo. escribir un poema es estar despierta. y un poema se escribe con los ojos, con la melancolía, con los pies, con el sexo. un poema se escribe con el hambre, con el miedo, con el terror. un poema se escribe con la sangre con la rabia, con el deseo. un poema se escribe con las infinitas manifestaciones del amor. por ello, y principalmente, la poesía, el acto de hacer la poesía, es un proceso de sanación, un acto de curación. un puente directo hacia tu verdadero ser: debajo de todas las máscaras, el puente, los puentes por donde cada día me acerco más a mi real ser. pero, la poesía tiene el deber de tomarte de la mano mientras los cruzás. la poesía debe ser un activador de conciencia. un golpe de lucidez. un despertador. la poesía debe decir la verdad por sobre todas las cosas o desmoronarse como una alucinación.

los poetas son seres que intentan conectarse. en su intento pueden llegar a lograrlo. entonces su responsabilidad es sacar sus imágenes, metáforas y versos del cajón, inundar las calles virtuales y reales de su ciudad con sus revelaciones. en mi ciudad veo, escucho, me interesecto con poetas-despertadores cada día. están acá. vibrando sus revelaciones. están acá comunicando. abriendo pasadizos secretos al centro de vos mismo. estamos despertando constantemente dentro de nuestro sueño. los poetas de mi ciudad, de mi gran ciudad que es uruguay, que es parte de una mayor ciudad que es américa latina, que es parte de una gran ciudad que es la tierra, estamos despertando. se puede palpar. se puede sentir. se puede experimentar. todos somos poetas mientras dormimos dice jung, y lo traigo aquí en el sentido de que todo somos susceptibles de ser el poeta que llevamos dentro. yo creo que la minoría de seres que no han sido atrapados por las limitaciones de la mente, por las limitaciones de la “globalización” concebida como la sistematización de la vida, tenemos la hermosa tarea de hacer recordar a los otros. los dioses que somos. nadie vino por casualidad.

sábado, 13 de septiembre de 2008

bien ven y da

hoy comienzo este movimiento continuo hacia el infinito. y lo quiero abrir para que, quien lea y quiera pueda seguir metiendo los dedos, los ojos en la trama de la vida. para comprender. más fácil entre muchos. difícil solo para adentro. los laberintos son árboles. los caminos son árboles. los seres somos
árboles. y nadie vino por casualidad. buscar, encontrar, reconocer nuestra raíz es el principio de un nuevo viaje. mis imágenes mentales son la búsqueda del alma por comprender. y luego por respirar. y luego por gozar los colores del mundo, y más allá. y mucho más allá. un inimaginado palacio nos espera. soltá tus imágenes. nadie vino por casualidad.