miércoles, 12 de septiembre de 2012

05 CUANDO EL POEMA ES UN CEMENTERIO

De pronto las palabras han dejado de gritar
y se han desnudado para mí Yo las miro
desplegarse frente al espejo de mi propio
cuerpo y las encanto con mi detenimiento
Podrán sobrevivir sin mi vanidad? Podrán
comer en mi mesa simple ahora que se acerca
el final de la tarde? En el centro de la
noche construí el bosque mental para que
vivieran Pero ellas ya no quieren vivir
allí Me han pedido que las tome una a una
y las devore En mi propio plato? les he
preguntado En tu propio poema, me responden
Brillan como solo ellas saben brillar y
mientras las nombro se despiden de mí
Volverán? les pregunto pero ellas me sueltan
violentamente y hacen desaparecer sus siluetas
como si nunca hubiesen estado aquí Su recuerdo
será un amuleto El tatuaje que debo borrar
Dónde estarán cuando mañana ingrese a las
fábricas del mundo con valentía? Cómo podré
olvidar sus castillos? Han sido mis amantes
Todas ellas Las he querido como solo un muerto
de miedo puede querer Como solo un esclavo del
Libro puede imaginar sus hilos crecer Un
cuenco mayor en este paisaje abierto