jueves, 5 de abril de 2012

L I Q U E N

Para amarte tuve que asesinarme porque la noche fue
una estampa que brilló sobre mis ojos con una imagen
imposible de escribir Tuve que buscar en las praderas
y en los desiertos la piel que dejé en los amantes que
he traicionado Para amarte tuve que acostarme en el
fondo de la casa de mis padres porque esta noche la
luna me llena y me asesina con su leche áurea con sus
huesos fríos Tuve que ahogarme en el silencio de las
calles y sus rostros que no voy a recordar porque
no me pertenecen Tuve que devolver lo que robé de la
siembra de los dioses del agua Tuve que quemar mi pelo
santo y dejarlo en remojo durante 108 días Tuve que
mirarte otra vez en mi corazón hambriento y perdonarte
Para amarte Tuve que detener la expansión de mi mente
Y volver a respirar Bajo la oscuridad de mis sábanas
de liquen Volver a mirarte Para amarte Amarte bajo el
océano del Mundo Una noche imposible de escribir Porque
me penetra la mente Porque debo quemarlo todo hasta
olvidarme de la casa que fuiste para mí

3 comentarios:

Nicolás Nunca dijo...

Impresionante.
Un dejo a Vilariño que estremece.
Que eleva y liquen.
Tremendo.

Un abrazo,

Nicus

jP dijo...

"...quemarlo todo..." querida olga, así debería ser, con luz, o con el intento al menos de un cálido incendio, el viento ayudará a que el humo no asfixie. abrazo, alberto.

olga leiva dijo...

nicus, alberto. gracias por sus imágenes, por sus abrazos, otros
para ustedes, y así sucesivamente...